Dormir en un ryokan es la forma más directa de experimentar la cultura japonesa sin salir de Tokio. En estos hoteles de estilo tradicional, las habitaciones tienen tatami (suelo de paja tejida) y futones en lugar de camas, y el ambiente es silencioso y relajado. La mayoría se concentra en Asakusa, cerca del Templo Senso-ji y la estación de metro, lo que facilita moverte por la ciudad. También hay opciones cerca de Ikebukuro, un barrio comercial con excelentes conexiones de tren a Shinjuku y Shibuya. Los precios son más bajos que en un hotel occidental convencional, lo que los convierte en una alternativa atractiva para viajeros con presupuesto ajustado que no quieren renunciar a una experiencia auténtica.
Ryokan Asakusa Shigetsu, con 70 años de historia, ofrece baños de madera hinoki con vistas a la Tokyo Skytree y al Templo Senso-ji. El Edo Sakura, un machiya (casa tradicional) con jardín, está a 5 minutos a pie de la estación de metro Iriya y dispone de baño privado reservable. En Ikebukuro, Kimi Ryokan destaca por su baño público de ciprés y sus habitaciones con futón, ideal para viajeros económicos. Más exclusivo es Takanawa Hanakohro, miembro de Small Luxury Hotels of the World, con desayuno japonés incluido, restaurantes en el establecimiento y servicio de enlace gratuito. Para familias o quienes buscan simplicidad, Ryokan Kamogawa Asakusa ofrece habitaciones con baño privado a solo 2 minutos de Kaminarimon, la puerta principal del templo. Ten en cuenta que algunos ryokan tienen baños compartidos y la mayoría son para no fumadores.
